miércoles, 23 de noviembre de 2011

SI CREES QUE NO TE HA PASADO…


 ¡Carajo! todos los ensayos frente al espejo valieron madres, ya sabes, cuando te paras enfrente del espejo a repasar un millón de veces que le dirías al imbécil de tu ex la próxima vez que lo veas. Pues yo, tenía el dialogo perfecto, le iba a decir, de manera calmada y respetuosa, que no se merecía a semejante MU JE  RÓN  como yo, que definitivamente estoy mejor sin él, que reprimía mi individualidad y que se fuera a directito a la chingada.
En vez de eso, me quedé petrificada y hasta me dieron ganas de vomitar cuando lo vi. “Actúa normal” pensé, y empecé a bailotear como una verdadera piruja. Comencé a sospechar que mi comportamiento no era para nada normal al ver la cara de horror de mis amigas. Se puso peor cuando vi que se acercaba a nuestra mesa, respiré profundamente y nos saludamos pero de repente,  todo eso que “de manera calmada y respetuosa” le iba a decir, más bien salió como un rosario de leperadas, y en lugar de decirle que reprimía mi individualidad, le dije que ¡lo extrañaba!, pero ¿de dónde carajos salió eso? ¿En que estaba pensando? obviamente él no me dijo nada…solo un silencio incómodo. Después de darme cuenta de que todo mundo a mi alrededor se nos quedaba viendo, me despedí de él con un “calmado  y respetuoso” vete al carajo, y  acto seguido ya tenía una tequila en la mano.
Maldita sea, salí del bar más bien enojada, no era lo que quería decirle,  juro que no si hasta lo tengo escrito en mi diario, no lo extraño, ¡para nada! ¿O sí? Subconsciente de mierda, solo arruino la noche, porque no dejé de pensar en él.
Unas cuantas cervezas mas  y me fui a dormir, lo intenté de veras, pero no sé en qué momento pasó, que yo ya estaba de nuevo en el espejo diciendo “ahora sí, si me lo vuelvo a encontrar…”

lunes, 29 de agosto de 2011

EN HONOR A UNA AMIGA

By Consuela
Cada vez que mi amiga Carmela se aparece en la casa con una o dos botellas de vino en la mano ya sé que es porque está deprimida de amores y viene en busca de consuelo espiritual, si es que acabar hasta las chanclas es considerado consuelo espiritual,  y este viernes no fue la excepción. Además no era una simple depresión de amores, era una verdadera encrucijada, volver o no volver con el ex novio, que además tiene fama de un verdadero patán como todos los ex novios  y/ o ex maridos. Pero con la diferencia de que ahora vuelve como caballero andante a pedir su mano. POR FAVOR, le dije, ningún hombre te deja por otra y luego vuelve así como así para pedir tu mano, que le crea su abuela, ¿y qué le dijiste? Le pregunte. Ella solo volteó los ojos mientras se empinaba el vodka (por que el vino ya había valido madres) ¿Qué qué? ¿¿Le dijiste que si?? No puede ser, tanto dinero invertido en alcohol para sacarte de tu mugre depresión, para que ahora llegue  el guey  y te habla bonito  ¿y ya?
Bueno, me dijo, no  le dije nada definitivo, simplemente que lo voy a pensar. Ay por dios, que le vas a pensar, si el mono ya te puso el cuerno, ya te quito tu juventud jovialidad y dinero, ya te dejo media turulata y encima quiere que le laves los chones  que cuelga en la perilla de la puerta de la recamara que por cierto te caga!!  Ahora lo vas a hacer para todos los días te tu vida. Es como lavar ajeno pero sin salario. Pero no solo es eso, también van a estar los viernes de póker con sus amigos, y los fines de semana en Tlapacoyan  con su familia, las tardes viendo el futbol y encima lavar los calzones, insisto. Simplemente no  imagino a mi amiga gastándose su quincena en muebles y accesorios para el hogar cuando puede estar comprando ropa. ¿Pero qué tipo de encrucijada es esa? es como si un camino estuviera lleno de bolsas Coach y zapatos Manolo Blahnik y el otro lleno de trastes sucios y ropa que lavar.   Definitivamente eso no es para mí. ¿Lavar calzones? Pff, ¡por favor!  Solamente que fueran de un PITOTE.

martes, 26 de abril de 2011

SIN TITULO 1

By Consuela

Recuerdo la época cuando solía imaginar que tenía la edad que tengo justamente ahora. Recuerdo que jugaba con mi hermana la mayor a que estábamos alrededor de nuestros 30´s y que hacíamos justo lo que mis padres hacían cuando tenían más o menos esa edad. En esas épocas, mis papás solían salir, por lo menos una vez al mes, con un grupo de parejas que habían conocido en el movimiento familiar cristiano. Yo debí de haber tenido alrededor de 7 u 8 años, y no dejaba de imaginar cómo sería salir de noche con mi esposo y amigos, ¿de qué hablaban? ¿Qué ordenaban para cenar? Recuerdo estar en la recámara de mi mamá mientras ella se arreglaba para salir, usaba su mejor vestido, se ponía perfume y se maquillaba. Cuando se iban, mi hermana y yo saqueábamos el closet de mi mamá y nos vestíamos con su ropa. Imaginábamos que estábamos en la misma situación. Bajábamos torpemente la escalera  por culpa de los tacones que nos quedaban grandes  hasta  la cocina dónde nos esperaba a cenar Marcela  la muchacha, pero dentro de mi imaginación la cocina  era un elegante restaurante, como al que probablemente habían ido mis papás con sus amigos y Marcela era una mesera que nos atendía.  Nos sentábamos a la mesa imaginando que cada una iba con su esposo, y nos dedicábamos a hablar de lo que suponíamos que hablaban mis papás en esas cenas del movimiento.  Hablábamos de nuestros supuestos hijos, de cómo nos hacían reír y de cómo nos habían hecho enojar por sus bajas calificaciones en la escuela.  Imaginábamos al otro día que estábamos de viaje y que el jardín era una playa paradisiaca. Nuestra recámara era un lujoso cuarto de hotel y que el pasto era el mar de un azul hermosísimo. Nos tirábamos en el concreto del porche de la casa pretendiendo que era arena y agitábamos los brazos simulando que nadábamos en la alberca.  Nuestras fantasías no se limitaban a la casa, las llevábamos con nosotras a dónde fuéramos. De viaje familiar, a la escuela, a la playa. En todas esas fantasías nos imaginábamos felices viviendo con nuestra pareja y compartiéndolo todo como hermanas.
 No sé de donde salieron estos recuerdos, ni tampoco sé porque en esas fantasías nuestras, siempre estábamos acompañadas por nuestros esposos. Ahora, que estoy a unos días de cumplir 29 y también a unos días de conocer a mi primer sobrino, hijo de mi hermana mayor, nada es ni remotamente parecido a lo que imaginábamos cuando  éramos niñas.  Las cenas románticas en un lujoso restaurante no se comparan con los conciertos a los que hemos ido. Tampoco hemos ido a la playa y mucho menos hay esposo. Pero eso sí, somos inmensamente felices.

sábado, 23 de abril de 2011

Chupando que es gerundio

By consuela
Un pomo de wiki y unas cuantas confesiones fueron suficientes para echarles sal a las heridas del pasado. Unos amores por ahí, otros por alla. Pinchi wiki que me saca las verdades mejor que cualquier judicial pero  que mas da, si el alcohol todo lo olvida y todo lo perdona. Pinchi alcohol, si yo ni me quería acordar de nada, solo quiero gozar de mis vacaciones, nada de acordarme deviejos amores, y mucho menos de mis alumnos  solo me quiero ir  tatemar en la playa hasta que me de cáncer de piel. Hasta que me harte tanto del mar que me quiera regresar a trabajar. No! Me rehuso a pensar en el trabajo, solo quiero sol arena y mar ¡!!!


lunes, 11 de abril de 2011

SIEMPRE SERÉ UN CAIFÁN…

By Consuela
Recuento de los daños vive latino 2011… insolación grado cáncer de piel, piernas hinchadas como chorizo toluqueño, mugre hasta en la conciencia y cruda de campeonato, todo valió la pena para dos horas de Saúl Hernández, dos horas de Caifanes.
 Aparte de la borrachera, que con los años se ha intensificado, ver a los Caifanes reunidos  en el escenario principal del vive, fue como un viaje en el tiempo. Fue como estar entre hermanos, entre familia, donde todos cantábamos Piedra a todo pulmón y cumbiabamos al ritmo de La negra Tomasa. Todos llorábamos, gritábamos y nos abrazábamos. Recuerdo a un vecino que al primer requinto de Marcovich, volteó a verme con una reconfortante  expresión de felicidad que  no importó que Saúl se saltara dos estrofas de La célula, total, Saúl es Saúl y puede hacer lo que le venga en gana.  Todo fue perfecto, las luces, la gente, el clima cálido y el olor a mota. Fue la culminación perfecta para el segundo día del vive latino.
Reconozco que la antesala para los Caifanes también estuvo cotorrona, Los enanitos jamás me han decepcionado, Jarabe de palo, pese a sus arreglos chafones del lado obscuro, también me gustó. Los Bunkers, que después de tantas cervezas (con el ÚNICO  motivo de llevarles vasos conmemorativos a mis amigos) fue una gran laguna mental, pero  a juzgar por las fotos se ve que estuvo muy prendida la cosa.  Pero nada como el sentimiento de angustia, pánico, ansiedad, felicidad y náuseas de ver a más de tres mil personas reunidas listas para ver el rencuentro.  
Al final, después de dos enchores, dos horas de toquín y mucho  alcohol, llegué a una muy profunda conclusión junto con un mensaje que ojalá llegue a oídos de Saúl.  No hagan una gira, por favor  dejémoslo así, como un increíble sueño, como un delicioso viaje al pasado dónde me cantabas al oído y los demás coreaban tus canciones.  Recuerda  Saúl que siempre seré un Caifán.

lunes, 4 de abril de 2011

WEIGHT IS HERE TO STAY!

by Consuela

Conocí a mucha gente a lo largo de mi vida. Unos buenos, otros no tanto. Me he deshecho de varias personas que me han herido, que me hicieron daño en algún  momento de mi vida. Las alejé, las congelé y decidí no volver a pensar en ellas jamás. He podido perdonar  y he aprendido a  pedir perdón a aquellas personas que yo he lastimado. He sabido reconocer mis errores y he aprendido a enmendarlos. He sabido cuidarme y protegerme de extraños que quieren irrumpir en mi vida, y he sabido elegir bien a las personas en las que confío. Puedo quedarme hasta las ocho en la oficina y sacar adelante el trabajo, he podido demostrarle a varios jefes que con dedicación puedo hacer eso y más, pero hay una sola cosa que no he podido hacer. Lo he intentado todo y me he resignado, simplemente no puedo hacer….dieta.
Maldigo el metabolismo de quinceañera cuando dejabas de cenar uno o dos días y volvías a la esbelta figurita y maldigo mis complejos de quinceañera cuando tenía esa esbelta figurita y aún así jamás me puse un bikini.  Maldigo las comilonas navideñas que se extienden hasta febrero y maldigo mi poca fuerza de voluntad y me “decido” a hacer dieta hasta febrero. Es más, ¡maldigo febrero!
Maldigo la coca-cola, maldigo el pastel, maldigo las quesadillas y memelas, maldigo a las memeleras y el chicharrón prensado. ¿Por qué Dios? ¿Por qué? si no me haces esbelta a mí por lo menos  ¡engorda a mis amigas! No es justo, las personas deberían de engordar por decir mentiras, no por comer que es tan delicioso…bueno mejor no, eso de las mentiras también me engordaría un poquito. Mejor que engorden los rateros y los asesinos, así por lo menos sabrías que no debes de llevarte con los gordos  y sería más fácil elegir tus amistades ¡eso sí sería útil! Tendría más fuerza de voluntad para la dieta…aunque ya no la necesitaría, por que como no soy una ratera, pues no estaría gorda. Pensándolo bien, ni estoy tan gorda, además, los amigos vienen y van, pero las lonjas han venido para quedarse. ¡Maldigo las dietas y bendigo la comida!

martes, 8 de marzo de 2011

CHRONICLES OF AN OLD TEACHER

By Consuela.
Son las 5:06 de la tarde, y estoy aquí, sentada viendo como mis alumnos aprenden los colores mientras pintan y dibujan  ¡Uff! Que cansada estoy cinco y cuarto y no paso de dos líneas. Bueno se supone que estoy dando clase de cualquier modo.  Que fastidio, no estoy de humor para dar la clase.
Otro vistazo al reloj, ya son las cinco veintiséis. Ya mero salgo, no veo la hora de salir de aquí, estoy harta. No me molestan los niños, pero es que hoy vienen particularmente inoportunos, y además uno de ellos huele a caquita. Mmm no por decirle caquita es más soportable por cierto.  Qué horror, ya terminó la clase y no se van, siguen aquí. No se quieren ir porque les dije que hoy es la última clase que les doy por falta de quórum. Están pegados a mí viendo cada detalle de lo que escribo. Ahora, el mayor de ellos quiere que escriba acerca de él y de sus cualidades, y además quiere que especifique que él no es el que huele a caca.
Es un niño muy inteligente para su edad, tiene muchas cualidades, entre ellas el dibujo. Tiene talento natural. Es de sangre ligera, de esos niños que te cae bien solo con verlo. Él cree que no puede con el inglés, pero la verdad es que yo no le digo ni una palabra en español y todo lo entiende a la perfección.
La menor, va en primero de primaria. Aparentemente es una niña como todas las de su edad, le gusta el color rosa, jugar a las muñecas y dibujar flores. Pero siempre termina el trabajo del día y a veces, antes que los demás, que son mucho mayores. 
Los otros dos, hace tiempo que ya no vienen. Se dicen amigos pero se la pasan peleando todo el tiempo. A veces son cómplices, y otras son los peores enemigos.
Juan Manuel, el mayor,  que para mi desgracia así se llama, dice que solo lo estresaban y que la clase está mejor sin ellos. Aunque entiende que si no hubieran dejado de venir, no se cerraría su grupo.
Bueno, llego el momento de la despedida. Un abrazo a la pequeña Sofía mientras le explico a Juan que nos veremos dentro de cinco años, cuando el llegue al bachillerato.  Sofía opina que para entonces yo ya estaré muy vieja, y que probablemente no le daré clases en ese entonces.
Espero que no sea así. Se van con una sonrisa, se despiden con la mano mientras caminan por el pasillo. Juan lleva de la mano a Sofía. Él la cuida por que se sabe mayor y tiene que cuidar a los más pequeños. Me despido de igual modo, con una sonrisa que me cuesta por el cansancio.
Adiós a mis niños de primaria, los voy a extrañar, pero, muy en el fondo, THANKS GOD!


lunes, 7 de marzo de 2011

SUNOMONO

by Consuela
Hoy no fui a trabajar, ayer me fui a dormir tan estresada que hoy en la mañana, eran las 11:00 am y yo seguía tirada en mi cama. Aún sin abrir los ojos, pensé en todos los pendientes que tengo que hacer, ir al súper, lavar los platos y  limpiar la casa que quedó hecha un desastre después del fin de semana. ¡Limpiar la casa! ¿Qué más da si se queda sucia hasta las 3? No creí que a Paty le molestara llegar a la casa después de una jornada laboral y se encontrara con un botadero.  Y mucho menos si le explicaba que me quedé dormida hasta las 3 por no querer pensar en nada de nada. Mucho menos en labores del hogar.  En ese momento, darme la vuelta y volverme a acurrucar en mi deliciosa cama se volvió un plan. Hoy iba a dormir hasta que yo quisiera, iba a comer mi comida favorita, iba a apagar el teléfono y hacerme la perdida solo por un día, sin darle explicaciones de ningún tipo a nadie.
 ¡Dormir!  mi refugio favorito de la vida cotidiana no funcionó, no pude volver a dormir.  Me la pasé pensando  ¿por qué demonios me desperté tan deprimida?  El fin de semana daba vueltas en mi cabeza una y otra vez, ¿Qué sucedió? Después de pensar en lo mismo por casi una hora en lo que me preparaban un sunomono, que por cierto, ahora que lo pienso, es solo pepino curtido con pulpo ¿Por qué tardó una hora? En fin, después de pensar y pensar, detecté mi problema.¡ Me siento culpable!  Algunas palabras  y reclamos del fin de semana me taladraban el cerebro al ritmo del cuchillo contra la tabla de picar que usaba el japonés que picaba pepinos. Tengo una asquerosa necesidad de cumplir con las expectativas de las personas, y el enterarme que no las cumplo me deprime y el fin de semana que me bombardearon por horas de lo mal amiga que soy o de lo desgraciada que me he vuelto por no pelar a algunos pretendientes o desconsiderada que fui por no querer ir a dormir temprano me tiró al suelo. Bueno, creo que  algo tuvieron que ver las 15 cervezas que me tomé.
Después pensé, esos comentarios no me deprimieron tanto como  me hicieron sentir culpable y amanecí con una necesidad de resolver todo lo “malo” que había hecho el fin de semana.  Pensé por horas como podía contentar a mi amiga del alma que estaba sentida conmigo por no invitarla a una fiesta, como consolar al pretendiente al que no le hice caso y como limpiar mi imagen porque algunas personas me habían visto tomada en un bar. No, mejor iba a ahorrar para poder ir a la playa unos cuantos días, yo sola, sin compañía. Hasta pensé en la redacción de  una nota de despedida y fugarme por ahí, dónde nadie pudiera encontrarme.
Cuando me di cuenta de mis pensamientos, no lo podía creer, llevaba una hora esperando mi sunomono y además necesitaba terapia. Caminé hacia mi casa, dispuesta a volver a mi posición fetal, y cuando entré, metí mi comida al refrigerador  y me puse a trapear.
El sunomono es solo pepino curtido, y la culpa es solo una horrible resaca.

martes, 22 de febrero de 2011

LA ODIOSA.

By Consuela.
¡Se acabó! No puedo escribir mas, no tengo tantas palabras de  odio hacia los hombres. No serán unos príncipes azules, pero tengo que admitir que no los odio. También  debo reconocer que  yo no soy una princesa ni hablo con las  ardillas, tampoco puedo hacer vestidos de las cortinas, es más, a duras penas puedo trapear. Lo que pasa es que una tiene sus malas rachas, de esas en las que te sientes sola y  tienes que culpar a alguien ¿y a quien más iba a culpar? ¿A mí misma por no ser la mujer ideal?  Formarse un prototipo no es más que un pretexto. Una zona de confort. De no querer dar tú brazo a torcer. La verdad de las cosas, es que tenemos miles (bueno está bien, exageré no son ni siquiera diez) pero por lo menos unos cuantos pretendientes a los que ni pelamos por no parecerse ni un tantito al prototipo de hombre ideal que tenias desde que te compraron tu primer Ken.  
Ese mismo prototipo de hombre musculoso, bien formado y con calzón integrado es casi igual al estereotipo de hombre que nos formamos cuando uno o dos idiotas te dejaron con el corazón hecho pedacitos. Pensar que todos son un perfecto Ken, es lo mismo que pensar que todos son unos idiotas. No odio a los hombres, claro que no, más bien odio a esos dos o tres idiotas que me hicieron pedacitos el corazón.
El mundo no es perfecto y mucho menos yo ¿Pero qué demonios me paso? Si por lo menos el supuesto odio hacia los hombres me mantenía ocupada en algo, era yo mejor vocera de las mujeres engañadas que la mismísima Laura León.  Bueno como dicen por ahí, es de sabios arrepentirse, y la verdad es que al final tantas palabras de odio terminaron por convertirme en una odiosa.

jueves, 27 de enero de 2011

¿QUIÉN ENTIENDE A LAS MUJERES?

¡Qué horror! Apenas son las doce, y  falta mucho por hacer en la oficina. Bueno, por lo menos ya se va a terminar el mes y viene la quincena. ¡Estoy muerta! Como me gustaría un apapacho de él, ver películas toda la tarde, abrazados… eso me recuerda ¿cuándo fue la última vez que lo vi? Creo que hace dos semanas. Si, el día que me marco borracho. ¿desde entonces no lo he visto?  ¿Qué estará haciendo? ¿Por qué no me ha  hablado? Ya me está hartando esto de que sólo nos vemos cuando él quiere.  Y mis necesidades ¿Qué? ¿No cuentan?
¿En qué momento me volví la incondicional? La que le abre la puerta a las 4 de la madrugada, lo deja pasar, le apapacha la cruda y lo satisface en la mañana.
¡Pero qué tonta! , ¿Cuánto tiempo llevamos así? ¿Seis meses? ¿Cómo no me di cuenta? Si Luis Miguel siempre  me lo ha dicho, tú, la misma de ayer, la incondicional. ¡Me volví esa mujer! La que no espera nada. Fui engañada, manipulada.  No,  peor aún, ¡fui convencida! Claro, me vendió la idea, esa de que  estamos mejor así, sin compromisos. ¡Si claro!  Y aquí está tu tonta, esperando a ver a qué hora te convences de que valgo la pena.
Si,  Admito que yo no lo he buscado, pero si no lo he hecho, ¡es porque tengo mucho que hacer!, en ese caso, como él no tiene horario fijo, pues debería de tener un segundo de tiempo para marcarme. Aunque, ojalá y no lo haga, porque hoy es viernes, y ya tengo planes con mis amigas.  Pero bueno, ¡existe el fin de semana! ¿Por qué no me llama para invitarme al cine? ¿a comer? ¡Lo que sea! Mmm, no, mejor no, porque el sábado tengo una fiesta. Y el domingo, pues hay que ver a la familia. ¿el lunes? ¡No! con todo lo que habré hecho el fin, seguro no voy a tener ganas de verlo.
Veamos, el martes tengo curso, el miércoles tengo junta, el jueves tengo curso otra vez, y el viernes, pues  obvio se armará algún plan con mis amigas.
Ok, está bien, lo reconozco. Yo no lo busco, es más, hay días que lo evito. Pero  es que soy una mujer muy ocupada y con una vida social muy agitada. ¿Qué pensaba? Que iba a estar ahí sentadota esperando a que me llame, pues ¡No! Me rehúso.
 …Me acaba de mandar un mail. ¿Qué? quiere que vayamos a mi casa a ver películas. Ay, que flojera, seguro el va a elegir una de acción o de terror. Y para estar ahí todo el día, aplastados en el sofá como si no tuviera algo mejor que hacer, mejor le digo que no. Además, ¡hoy es viernes y yo ya tenía planes con mis amigas!

SI Somos lo que comemos, proyectamos lo que sentimos PORQUE NO decimos lo que pensamos.


Por CONSUELA DURAN.


Una vez vi una película con Julia Roberts, una muy mala por cierto,  dónde su temor al compromiso la hace huir de sus múltiples fallidas bodas. Cuando la vi por primera vez, pensé que era la peor película de Julia Roberts EVER!, pero ahora con unos cuantos de más, mi percepción ha cambiado.
No me malinterpreten, la película sigue siendo horrible, pero tiene algunas cosas muy ciertas.
 Recuerdo muy bien una escena donde ella y el reportero fastidioso interpretado por Richard Gere (con cien kilos de más) se encuentran desayunando en una cafetería. Él le pregunta cuál es su manera preferida de comer huevos, y ella le responde que igual que a su novio. A mis dulces 20’s esa escena me pareció estúpida y sin sentido, pero ahora, una década después, esa escena llego a mi mente como cubetada de agua fría. Y es que esa estúpida conversación de huevos, no es nada más que la triste realidad de miles de mujeres sumisas y con una necesidad mayúscula de encontrar el amor y la pareja prefecta. ¡Claro! Ahora, que yo tengo la edad de la pobre y patética mujer que interpretaba Julia en esa película tan horrible, me doy cuenta que he caído en lo mismo. De que la lucha por agarrar el último tren, es de verdad una lucha.
  Y es que todo me quedó tan claro el día que me la pasé como 1hora viendo el partido de los Steelers e intentando entender los comentarios, mientras que en internet, buscaba” football for dummies” en pdf, cuando esa escena de huevos llego a mi mente, ahí estaba yo, igual, queriendo complacer a alguien, que por cierto, ¡no me había llamado en 3 o  4 días! Y que además, la última vez que lo había visto, me había dejado tirada en mi cama, sin querer darme ni un beso por temor a contagiarse de la gripa que tenía ese día. Y yo, dos días después, descifrando un partido de football para tener algo de que platicar con él la próxima vez que nos viéramos.
¿Por qué existimos las mujeres así?  Pues  hablando con mi amiga Paty, lo desciframos, lo entendimos y además, llegamos a la conclusión de que SIEMPRE lo hemos sabido.
Ahí estamos nosotras, las mujeres llenas de complejos pero  exitosas, independientes, jóvenes y con toda la vida por delante  que a pesar de aparentar no necesitar a un ESTÚPIDO hombre que te robe las cobijas, cómo decía mi tía Raquel, por dentro nos estamos muriendo de ganas de una relación estable y amorosa. Entonces te vuelves capaz de convertirte en un ente totalmente extraño a tu otro yo, nace un alter ego, que tú ni sabías que existía. Ese alter ego, que busca en su CPU cerebral, toda la información que ha escuchado en su vida acerca de football en un nano segundo cuando llega ese guey y te dice “¿te gusta el football, verdad?”  Y ese estúpido alter ego contesta SI CLARO, sólo para escuchar un falsísimo “por eso me gustas” de un tipo que, por supuesto, no está a tu altura, ni lo estará.
Sólo actuamos para escuchar lo que queremos escuchar, aunque sepamos qué no es así.
Después nos preguntamos, ¿por qué no me llama?, ¿por qué no quiere saber nada más de m?, si me dijo que le gustaba, si un día tomó mi mano y la besó, si un día le dijo a una clienta, a una señora que ni conoce  y que ni le importa, que estaba con “su novia”. Y te cuestionas y rompes la cabeza por días, ¿pero, por qué no vi las señales?
Pues claro que las viste, TODAS, una por una, pero nosotras, decidimos quedarnos  con todas esas patrañas que queríamos escuchar, y que por supuesto, el sabe que  queremos escuchar. Y todo, ¿para qué? Pues para llevarte a la cama grandísima idiota, ¿para qué más?, o ¿acaso hubieras aceptado salir con él si te hubiera dicho que solo quería acostarse contigo? Pues claro que no.
No nos creemos ni nosotras mismas eso que le repetimos a nuestra amiga más entrañable, que de casualidad siempre tiene problemas de amores (porque tu jamás los tienes, cabe aclarar) “ te ha de querer por lo que realmente piensas”, ¡sí, claro! Si somos lo que comemos, proyectamos lo que sentimos, ¿Por qué no decimos lo que pensamos?

jueves, 20 de enero de 2011

REFLEXIÓN DE UN SUEÑO

by Consuela
¿Ya es de día?  No quiero abrir los ojos ni para averiguarlo.  Soñaba  otra vez  contigo, estabas ahí, en la sala de mi casa, te llevabas súper bien con mi familia, y además, teníamos un bebé hermoso. Tú, por supuesto tenías un trabajo con sueldazo y vivíamos en un club de golf…
 ¡A ver pendejita! ¡Despierta, y deja de soñar babosadas!
¿Que acaso crees que esos sueños de una familia perfecta y un príncipe azul  son coincidencia? No mi reina ¡NO!, te los creaste tu solita en tu cabecita, nadie más los puso ahí... Bueno tal vez Walt Disney, pero eso no tiene nada que ver, ¿que acaso no tienes criterio, autoestima, orgullo, dinero? ¿Qué te falta?, bueno, no eres Carrie Bradshaw precisamente, pero ¿Qué importa que no vivas en una metrópoli, que no peses 45 kilos, seas rubia, millonaria y con tiempo libre para viajar? ¿Acaso no tienes amigas que te echan porras, independencia, libertad? Entonces ¿por qué te la pasas pensando en el hombre ideal? ¿Que nadie te ha dicho que eso no existe?
¿Quién te hizo creer en los cuentos de hadas?....ok, creo que de nuevo, Walt Disney, pero creer en el príncipe azul, es como pensar que las ratas de mi casa saben coser vestidos. Mejor ponte a pensar en cosas productivas, en tu futuro ¡celebra tu liberación! COME por el amor de dios ¿Quién te dijo que para parecer princesa tienes que estar flaca como escoba? …. ¡está bien!  ¡WALT DISNEY! 
¿Pero que le pasaba a ese hombre? ¿Qué tiene en contra de nosotras? ¡Nos ha manipulado desde niñas!, nos hizo creer que aunque seas una loca  pobretona que vive en  un árbol hueco y habla con roedores, hay un  príncipe guapo, caballeroso  y rico que va a venir a rescatarnos.  Que aunque huelas a pescado, seas muda y te peines con un tenedor, te van a llevar a un paseo romántico en lancha. Que no importa que seas una fodonga huevona que se la pasa durmiendo, te van a ir a despertar con un tierno beso. Y lo peor, que aunque seas una chacha, eres candidata para convertirte en princesa y vivir feliz por siempre.
Ok, si, alguien puso esas ideas en mi cabeza… ¿ahora quien las saca? Toda una vida siendo una niña Disney. ¡Toda mi cultura, mi piedra angular! ¿Ahora qué hago?
Pues ¡Abre los ojos!  ¡Deja de soñar! Levántate, arréglate, disfruta cada momento de la vida, de la soltería, no desperdicies tu tiempo pensando en cosas de ciencia ficción. Walt Dinsey no tiene la última palabra,  yo decido que rumbo toma mi vida, ¡soy el arquitecto de mi propio destino!
Ay, ¿por qué cada vez que despierto es lo mismo?  No hay nada como los sueños, donde no hay prejuicios ni complejos. Donde no existen los límites  y  no tengo que rendirle cuentas a nadie, ni siquiera a mí misma.
¡Qué más da! Mejor me vuelvo a dormir, total mis sueños nadie los ve y además  ¡soñar no cuesta nada!
 

miércoles, 19 de enero de 2011

¡A SUFRIR SE HA DICHO! ¿EL PLACER COMO DOLOR, O EL DOLOR COMO PLACER?

No cabe duda que el sufrimiento es selectivo, al ser humano, especialmente a la mujer, nos encanta sufrir. Saboteamos y  provocamos  nuestro sufrimiento, y además ¡nos gusta! No importa lo que digan, ni cuantos consejos nos den o cuantas veces  intentemos  superar una crisis. Aún así somos nosotras mismas las que nos boicoteamos.
¿No me crees?  A ver, piensa ¿Cuántas veces te has encontrado revisando minuciosamente el facebook de tu novio, buscando si tiene algo que ver con aquella zorra de la oficina? ¿Cuántas veces  has bloqueado y desbloqueado a tu ex  de tu msn?  ¿Cuántas veces lo has cortado y perdonado  porque juras que ahora si va a cambiar?
Si nuestra vida amorosa fuera televisada en algún programa de Silvia Pinal, pensarías que es una exageración, que a nadie le pasa eso y mucho menos existe alguien tan dejadota. Pero  ¿Cuántas veces has jurado que ahora sí, ya lo ibas a olvidar y que te ibas a dedicar a “salir” con cuanto idiota se te pusiera enfrente?
No importa en qué situación estemos, solteras, divorciadas, arrejuntadas, casadas;  De mujer sufrida, todas tenemos un poco, y además nos escudamos con esa frase trilladísima de “tenía una venda en los ojos, estaba cegada por el amor”
 Venda MY ASS! No querer  ver lo que tienes enfrente y hacerte la sufrida es muy diferente.
Nosotras mismas revivimos esos momentos que nos hacen sufrir las veces que sean necesarias en esas tardes interminables de café con tus amigas. Porque además, no puedo negar que en lo personal, me encanta ser la protagonista del café, y que mis amigas más añejas me colmen de piropos y flores para hacerme sentir mejor.
Así nos la pasamos de café en café sufriendo y llorando con todas tus amigas hasta que  eventualmente, lento o rápido,  se te olvida por qué estabas sufriendo tanto.
 La vida te va llevando por caminos increíbles, a pesar de todos tus intentos de boicot.
Lo más sorprendente de todo, es que, cuando tenemos un poco de estabilidad,  volvemos a buscar motivos para sufrir o hacernos las sufridas.
No cabe duda;  El sufrimiento es selectivo y además, inevitable.