by Consuela
Hoy no fui a trabajar, ayer me fui a dormir tan estresada que hoy en la mañana, eran las 11:00 am y yo seguía tirada en mi cama. Aún sin abrir los ojos, pensé en todos los pendientes que tengo que hacer, ir al súper, lavar los platos y limpiar la casa que quedó hecha un desastre después del fin de semana. ¡Limpiar la casa! ¿Qué más da si se queda sucia hasta las 3? No creí que a Paty le molestara llegar a la casa después de una jornada laboral y se encontrara con un botadero. Y mucho menos si le explicaba que me quedé dormida hasta las 3 por no querer pensar en nada de nada. Mucho menos en labores del hogar. En ese momento, darme la vuelta y volverme a acurrucar en mi deliciosa cama se volvió un plan. Hoy iba a dormir hasta que yo quisiera, iba a comer mi comida favorita, iba a apagar el teléfono y hacerme la perdida solo por un día, sin darle explicaciones de ningún tipo a nadie.
¡Dormir! mi refugio favorito de la vida cotidiana no funcionó, no pude volver a dormir. Me la pasé pensando ¿por qué demonios me desperté tan deprimida? El fin de semana daba vueltas en mi cabeza una y otra vez, ¿Qué sucedió? Después de pensar en lo mismo por casi una hora en lo que me preparaban un sunomono, que por cierto, ahora que lo pienso, es solo pepino curtido con pulpo ¿Por qué tardó una hora? En fin, después de pensar y pensar, detecté mi problema.¡ Me siento culpable! Algunas palabras y reclamos del fin de semana me taladraban el cerebro al ritmo del cuchillo contra la tabla de picar que usaba el japonés que picaba pepinos. Tengo una asquerosa necesidad de cumplir con las expectativas de las personas, y el enterarme que no las cumplo me deprime y el fin de semana que me bombardearon por horas de lo mal amiga que soy o de lo desgraciada que me he vuelto por no pelar a algunos pretendientes o desconsiderada que fui por no querer ir a dormir temprano me tiró al suelo. Bueno, creo que algo tuvieron que ver las 15 cervezas que me tomé.
Después pensé, esos comentarios no me deprimieron tanto como me hicieron sentir culpable y amanecí con una necesidad de resolver todo lo “malo” que había hecho el fin de semana. Pensé por horas como podía contentar a mi amiga del alma que estaba sentida conmigo por no invitarla a una fiesta, como consolar al pretendiente al que no le hice caso y como limpiar mi imagen porque algunas personas me habían visto tomada en un bar. No, mejor iba a ahorrar para poder ir a la playa unos cuantos días, yo sola, sin compañía. Hasta pensé en la redacción de una nota de despedida y fugarme por ahí, dónde nadie pudiera encontrarme.
Cuando me di cuenta de mis pensamientos, no lo podía creer, llevaba una hora esperando mi sunomono y además necesitaba terapia. Caminé hacia mi casa, dispuesta a volver a mi posición fetal, y cuando entré, metí mi comida al refrigerador y me puse a trapear.
El sunomono es solo pepino curtido, y la culpa es solo una horrible resaca.
demoniooooos!! habia escrito todo un comentario y que falla la conexion del internet...
ResponderEliminaren fin, tratare de comenzar de nuevo.
me gusto el cierre del post "la culpa es solo una horrible resaca", aunque en mi muy estupida opinion creo que no siempre es horrible, hay veces que es la mejor manera de la vida de darnos un empujon para seguir siendo nosotros mismos, porque mi pregunta es... venimos a este mundo a ser lo que los demas quieren que hagamos y seamos? o a ser como nosotros somos? "autenticos" o la copia barata del "mejor amigo" que quieren que seamos?
sabes, creo que no tenemos que consolar siempre a las personas que se aferran a nuestra existencia despues de que nos hemos cansado en explicar que simplemente los vemos como amigos o en veces como simples conocidos porque lo unico que conseguimos es anclarlos mas y mas a nosotros (u know who)...
en fin, cerrando mi comentario creo que todo esto AMERITA una buena platicada con un wiki (como le dices jaja) y buena musica...
pd. pon a cargar tu ipod desde el jueves PORFAVOOOR para que el viernes no este dando las nachas a media noche jajaja...
yo llevo el whisky señorita Consuela.