martes, 14 de diciembre de 2010

YO TE ACONSEJO AMIGA…

BY CONSUELA

                Esas son las palabras que toda amiga quiere escuchar, y que además estamos obligadas a decir cuando llega tu queridísima amiga con un problemón de amores que ni la mismísima Laura Bozo puede resolver. Pero ahí estamos nosotras, que para nuestras amigas, somos psicólogas, ginecólogas, pediatras y  podólogas.
 Yo te aconsejo amiga que lo dejes, que hagas esto, que hagas el otro, y ahí está nuestra pobre amiga, chille y chille, y si pudiera, tomando nota de todo lo que le dices para seguir tus instrucciones al pie de la letra la próxima vez que vea al desgraciado hijo de su mamacita que la hizo llorar.
Tres días después, tú que habías aconsejado a tu amiga, porque en ese momento, tú estabas SUPER bien en tu relación y eso te daba el derecho a aconsejar, ahora te encuentras en el lugar de la víctima inocente y claro, tu amiga está obligada a darte consejo y decirte paso a paso que hacer. Y así nos la podemos pasar eternamente dándonos consejos que no aplicamos a nuestras propias relaciones.
 ¿Cómo nos atrevemos a darnos consejos una a la otra? Si las dos estamos en el hoyo. Y además, ojala y solo fuéramos dos amigas. No, no, dos no sirven para nada, somos 5 mujeres igual de perturbadas (porque si no, no seríamos amigas) y las 5 nos atrevemos a darnos consejos y además, los escuchamos y seguimos como receta de cocina. Pero ¿cómo? Si hace dos días le estabas diciendo a tu amiga que es una idiota por dejada y ahora que te encuentras devastada, pisoteada y arrastrada por el amor y  ese consejo que te da tu amiga (que casualmente es el mismo que tu le habías dado hace tres días)  se vuelve en  lo mejor que has oído en la vida, y además, en el estado cuasi catatónico en el que te encuentras, todo te suena tan lógico y cierto, que te preguntas ¿cómo es que no lo habías pensado antes?, y es que tu amiga es tan sabia que es casi el gurú del amor.
Ya después de que pasa ese momento de histeria en tu relación te encuentras un poquito lucida y sales del status brutus en el que estabas, tanto tu como tus amigas reaccionan y caen en la cuenta de que efectivamente, todas están en el hoyo y que ninguna está capacitada para estar dando consejos de amor, llegas a la conclusión de que los hombres apestan, que ellos son los únicos  culpables de todo, y claro tu también por dejadota.  
Deciden todas que los hombres son unos malditos, desgraciados, que no vale la pena ni siquiera hablar de ellos. Que mejor, en lugar de estar perdiendo el tiempo sufriendo, deberían de estar en algún antro de fiesta celebrando su  libertad intelectual  hasta que uno te habla, te vuelve a hacer la misma chingadera , y por supuesto tu corres con tu  querida amiga que ahí está lista para solucionar tu vida con el esperado y reconfortante…Yo te aconsejo amiga….

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