By Consuela
Cada vez que mi amiga Carmela se aparece en la casa con una o dos botellas de vino en la mano ya sé que es porque está deprimida de amores y viene en busca de consuelo espiritual, si es que acabar hasta las chanclas es considerado consuelo espiritual, y este viernes no fue la excepción. Además no era una simple depresión de amores, era una verdadera encrucijada, volver o no volver con el ex novio, que además tiene fama de un verdadero patán como todos los ex novios y/ o ex maridos. Pero con la diferencia de que ahora vuelve como caballero andante a pedir su mano. POR FAVOR, le dije, ningún hombre te deja por otra y luego vuelve así como así para pedir tu mano, que le crea su abuela, ¿y qué le dijiste? Le pregunte. Ella solo volteó los ojos mientras se empinaba el vodka (por que el vino ya había valido madres) ¿Qué qué? ¿¿Le dijiste que si?? No puede ser, tanto dinero invertido en alcohol para sacarte de tu mugre depresión, para que ahora llegue el guey y te habla bonito ¿y ya?
Bueno, me dijo, no le dije nada definitivo, simplemente que lo voy a pensar. Ay por dios, que le vas a pensar, si el mono ya te puso el cuerno, ya te quito tu juventud jovialidad y dinero, ya te dejo media turulata y encima quiere que le laves los chones que cuelga en la perilla de la puerta de la recamara que por cierto te caga!! Ahora lo vas a hacer para todos los días te tu vida. Es como lavar ajeno pero sin salario. Pero no solo es eso, también van a estar los viernes de póker con sus amigos, y los fines de semana en Tlapacoyan con su familia, las tardes viendo el futbol y encima lavar los calzones, insisto. Simplemente no imagino a mi amiga gastándose su quincena en muebles y accesorios para el hogar cuando puede estar comprando ropa. ¿Pero qué tipo de encrucijada es esa? es como si un camino estuviera lleno de bolsas Coach y zapatos Manolo Blahnik y el otro lleno de trastes sucios y ropa que lavar. Definitivamente eso no es para mí. ¿Lavar calzones? Pff, ¡por favor! Solamente que fueran de un PITOTE.